Samsung Galaxy Note10+, análisis: el niño mimado de Samsung ya no necesita ser especial para ser el mejor

Samsung Galaxy Note10, pantalla de bloqueo y Spen

Había una idea. Reunir un grupo de características excepcionales en un mismo móvil, para ver si el smartphone convencional podía convertirse en algo más. Y ofrecer lo que los demás terminales del mercado no habían podido. Así, nació la familia Galaxy Note, cuya historia es ya bien conocida por todos.

Pero en 2015, Samsung tomó la decisión de no lanzar el Galaxy Note 5 en Europa, marcando así un precedente y de paso enfadando así a la horda de entusiastas de la familia de móviles para power users que la surcoreana había ido congregando año tras año desde 2011. La compañía se justificaba con el hecho de ofrecer el Galaxy S6 edge+ en esta parte del planeta, que a grandes rasgos no era más que un Galaxy Note 5 sin S-Pen. Pero a Samsung le llovieron críticas por todas partes, hasta el punto de verse obligada a, finalmente, lanzar el dispositivo en Europa unos meses después. Ahora surge la duda, ¿y si Samsung no se equivocaba?, ¿y si lo único que pretendía es que nos diésemos cuenta de que el destino de las series S y Note pasaba opr confluir en una misma familia?

Sea como fuere, desde ese momento los terminales de esta saga se han convertido en intocables, y año tras año Samsung ha intentado justificar la existencia de la familia Note a través de nuevos modelos con prestaciones cada vez más punteras, funciones exclusivas –de mayor o menor utilidad, pero exclusivas al fin y al cabo– y, en definitiva, móviles cada vez más completos, con el objetivo de lograr complacer a quienes se niegan a admitir que las diferencias entre los modelos de la serie S y Note se van disipando cada vez más. Y que ese espíritu tan especial de los inicios de la serie Note comenzó a desaparecer en el momento que las pantallas de más de 5,5 pulgadas se convirtieron en el estándar de la industria.

Llegamos a 2019. Samsung, por primera vez, presenta dos variantes distintas de la serie Galaxy Note, formada por los Galaxy Note10 y Note10+, de nuevo siguiendo la estela de la serie Galaxy S, y de nuevo intentando justificar que la familia Note tiene sentido en pleno 2019. Pero, ¿sabéis qué? Ni siquiera haber perdido parte de su esencia impide al Galaxy Note10+ ser el mejor móvil jamás creado por Samsung.

Índice de contenidos:

Samsung Galaxy Note10+, características y especificaciones

Samsung Galaxy Note10 y Note10+, ficha técnica
Especificaciones Samsung Galaxy Note10 Samsung Galaxy Note10+
Dimensiones 151 x 71,8 x 7,99 mm / 168 gramos 162,3 x 77,2 x 7,9 mm / 196 gramos de peso
Dimensiones del S-Pen 4,25 x 5,8 x 105,08 mm / 3,04 gramos 4,25 x 5,8 x 105,08 mm / 3,04 gramos
Pantalla Dynamic AMOLED Infinity-O de 6,3 pulgadas
HDR10+
Dynamic AMOLED Infinity-O de 6,8 pulgadas
Resolución Full HD+ (2.280 x 1.080 píxeles)
401 ppi
Quad HD+ (3.040 x 1.440 píxeles)
498ppi
Procesador Samsung Exynos 9825 de 7 nm y 8 núcleos a 2,7 GHz (2,7 GHz + 2,4 GHZ + 1,4 GHz)
GPU ARM Mali-G76 MP12
Samsung Exynos 9825 de 7 nm y 8 núcleos a 2,7 GHz (2,7 GHz + 2,4 GHZ + 1,4 GHz)
GPU ARM Mali-G76 MP12
RAM 8 GB LPDDR4x 12 GB LPDDR4x
Sistema operativo One UI basado en Android 9 Pie One UI basado en Android 9 Pie
Almacenamiento 256 GB UFS 3.0 no ampliables 256/512 GB UFS 3.0 ampliables por microSD
Cámaras Trasera triple:
– Ultra Wide de 16 MP f/2.2
– Wide Angle de 12 MP 2PD f/1.5-2.4 con OIS y AF
– Tele de 12 MP f/2.1 con OIS
Frontal:
– 10 MP f/2.2 2PD con AF
Trasera cuádruple:
– Ultra Wide de 16 MP f/2.2
– Wide angle de 12 MP 2PD f/1.5-2.4 con OIS y AF
– Tele de 12 MP f/2.1 con OIS
– DepthVision Camera (ToF) VGA f/1.4
Frontal:
– 10 MP f/2.2 2PD con AF
Batería 3.500 mAh con carga rápida (25W), carga rápida inalámbrica (12W) y Wireless PowerShare 4.300 mAh con carga rápida (45W, incluye cargador de 25W), carga rápida inalámbrica (12W) y Wireless PowerShare
Otros Lector de huellas ultrasónico en pantalla, desbloqueo facial, USB Tipo C, S-Pen Bluetooth-LE con giroscopio y acelerómetro Lector de huellas ultrasónico en pantalla, desbloqueo facial, USB Tipo C, S-Pen Bluetooth-LE con giroscopio y acelerómetro
Conectividad 5G, Wi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac/ax (2.4/5GHz) MU-MIMO
Bluetooth 5.0
ANT+
NFC
GPS, Galileo, Glonass BeiDou
5G, Wi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac/ax (2.4/5GHz) MU-MIMO
Bluetooth 5.0
ANT+
NFC
GPS, Galileo, Glonass BeiDou

La unidad que estamos probando corresponde al Samsung Galaxy Note10+ de 12/256 GB en color Aura Glow.

Lo mejor del Samsung Galaxy Note10+

Su diseño

Samsung Galaxy Note10+, trasera de color Aura Glow

Aunque sobre gustos no hay nada escrito, Samsung lleva años clavando el diseño de sus terminales. El Samsung Galaxy Note10+ es una prueba más de ello; es impresionante cómo un móvil con pantalla de 6,8 pulgadas puede llegar a ser tan ligero y delgado, y a su vez mantener una calidad de construcción impecable, con paneles de vidrio que se funden a la perfección con el chasis de aluminio —y no de acero inoxidable como se Samsung había indicado en un principio–, y un espectacular color “Aura Glow” que revela nuevos tonos conforme la luz incide sobre la parte trasera del teléfono, siempre y cuando la suciedad y las huellas dactilares lo permitan. Además de eso, el teléfono mantiene la –en mi opinión, atractiva– apariencia cuadrada clásica de los Note, donde las elegantes líneas rectas y esquinas marcadas son protagonistas a costa de una ergonomía que se ve algo perjudicada.

Es un móvil grande, eso está claro –buena suerte al intentar utilizarlo con una sola mano–, pero Samsung ha sido capaz de mantener unas dimensiones relativamente contenidas teniendo en cuenta la diagonal de su panel, y el hecho de que en su interior incluye todo un hueco en forma de columna en el que se aloja el nuevo S-Pen de algo más de 10 centímetros de altura. También es digno de admirar el trabajo de diseño e ingeniería llevado a cabo por Samsung al incorporar el altavoz frontal en la parte superior de la pantalla, que mucho me temo más de uno tendrá que mirar varias veces y muy de cerca para poder apreciar que, efectivamente, está ahí.

Además de bonito, también es un diseño práctico, pues no le falta de –casi– nada. Gracias al uso de vidrio encontramos características como carga inalámbrica y carga inalámbrica inversa, y Samsung protege a su terminal ante agua y polvo con un nivel de certificación IP68. También está presente el conector USB Tipo C 3.0 en la parte inferior, mientras que el canto superior queda en exclusiva para el micrófono, un pequeño orificio que ayuda a la propagación del audio a través del altavoz frontal, y la ranura para la tarjeta SIM y la tarjeta microSD. ¿Qué falta? El puerto para auriculares, que Samsung decidió retirar con el objetivo de introducir una batería con una capacidad algo mayor, y un motor háptico de mejor calidad.

Otro detalle que Samsung ha decidido retirar –en mi opinión, de manera acertada– es el botón para invocar al asistente Bixby. En su lugar, solo contamos con los botones de subir y bajar volumen, y el botón de encendido o apagado, ambos situados en el borde izquierdo del teléfono, en una posición a la que cuesta unos días acostumbrarse, pero que finalmente resulta cómoda.

Su (enorme) pantalla

Samsung Galaxy Note 10 Plus

Una buena parte de la esencia de la serie Note reside en su pantalla, y la del Galaxy Note10+ no defrauda. Un enorme panel de cristal Gorilla Glass 6 curvo a ambos lados ocupa casi la totalidad del frontal del teléfono, gracias a unos márgenes reducidos hasta su mínima expresión y un pequeño agujero situado en la parte superior central que alberga la cámara para selfies, con un diámetro inferior al de móviles como los Galaxy S10 o S10e, y que debido a su posición, en ningún momento llega a ser intrusivo dado que Android no muestra contenido en el centro de la barra de estado. Todo suma para hacer del Galaxy Note10+ un móvil que parece venir directamente del futuro.

Es conveniente apreciar que el dispositivo llega con un protector de pantalla de plástico aplicado, de tacto suave y no demasiado plasticoso, y que a diferencia del de otros modelos, se puede retirar sin dañar lo que se esconde debajo.

La pantalla del Galaxy Note10+ lo hace parecer un móvil venido directamente del futuro.

En lo más técnico, cabe destacar que la pantalla del Galaxy Note10+, de 6,8 pulgadas de diagonal y formato Infinity-O, se basa en la tecnología Dynamic AMOLED, y su resolución aterriza en los 3.040 x 1.440 píxeles, lo cual se traduce en una densidad de píxeles de casi 500 puntos por pulgada. No falta la compatibilidad con contenido HDR10+, soporte para el espectro de color DCI-P3 al completo y certificado Eye Comfort expedido por TÜV Rheinland, de modo que el panel es capaz de reducir los –supuestos– efectos perjudiciales de la luz azul.

Pantalla del Samsung Galaxy Note10+

A la hora de la verdad, la pantalla del Samsung Galaxy Note10+ se comporta de manera excelente. Consumir contenido multimedia en una pantalla de este tamaño y de tal calidad es simplemente una maravilla, y como es costumbre en los paneles de Samsung, sobresale en todos los aspectos importantes que se deben medir al valorar un panel.

Su brillo máximo de 1.200 nits permite ver el contenido en el exterior incluso en las horas centrales del día, y la tecnología OLED se traduce en unos niveles de contraste óptimos. Como único detalle a mejorar, me hubiera gustado que Samsung introdujese un modo de color más allá del “Natural” –activado por defecto– , que mostrase unos colores algo más vivos sin llegar al punto de la saturación extrema del modo “Intenso”. No obstante, con la opción predeterminada obtenemos unos colores bastante fieles.

Rendimiento

Samsung Galaxy Note10+, S Pen

El Samsung Galaxy Note10+ es uno de los móviles más rápidos que han pasado por mis manos. Menuda sorpresa. El salto del Exynos 9820 de los S10 a este 9825 es prácticamente imperceptible en el uso con el teléfono durante el día a día, como también lo es el paso de 8 a 12 GB de RAM. No obstante, el Galaxy S10+ que probamos en marzo ya era uno de los terminales con mejor funcionamiento de todo el panorama Android en su momento, de modo que no sorprende ver que nada ha cambiado en ese sentido en la décima generación de la serie Note.

Sí es más notable la existencia del chip de memoria UFS 3.0, que sitúa al Note10+ en un selecto club del que solo forman parte teléfonos como los OnePlus 7 o 7 Pro, o el propio Galaxy Fold. La velocidad de transferencia, el acceso a los archivos almacenados en memoria y otras operaciones llevadas a cabo en el almacenamiento interno del sistema se sienten algo más ligeras al compararlas con otros terminales con memoria UFS 2.1.

Claro que todo eso no lo hace destacar más que otros móviles varios cientos de euros más baratos como puede serlo el propio OnePlus 7 Pro. Sí lo hace, en cambio, el software propio de Samsung, One UI, que en el Note10+ alcanza su versión 1.5 introduciendo novedades interesantes, entre ellas algunas exclusivas de los dos modelos que forman esta serie.

Samsung Galaxy Note10+ de noche

One UI funciona bien. La agilidad del software no llega al nivel de otras capas más ligeras como OxygenOS, ni tampoco llega a plantar cara a la fluidez del software de los Google Pixel, pero es innegable que Samsung ha avanzado a pasos agigantados en este terreno, y por fin cuenta con un software que, si bien a mí me resulta cargado, confuso y redundante, ha dejado atrás los fantasmas de TouchWiz y Samsung Experience, y puede llegar ofrecer una experiencia más que satisfactoria.

Donde sí se nota la existencia del Exynos 9825 en este Note10+ es en la autonomía. De los resultados mediocres del Samsung Galaxy S10+ pasamos a obtener unos números algo mejores, pero no excelentes. Los 4.300 mAh del Galaxy Note10+ –solo 200 más que el S10+– permiten atravesar el día de uso sin problemas, y llegar a la noche con cerca de un 30-35% de batería habiendo usado el teléfono de forma relativamente intensa.

Como siempre, la experiencia de cada uno será distinta dependiendo de configuraciones, apps instaladas, hábitos de uso y un sinfín de aspectos que hacen que mis palabras sirvan solo de mera orientación. En cualquier caso, la carga rápida de 25W permite recargar la batería de 0 hasta 100 en poco más de 70 minutos, y gracias a que la tecnología se basa en el sistema USB Power Delivery, no será difícil encontrar cargadores que permitan sacar partido a los 45W de carga que soporta el Note10+, tanto universales como el propio de Samsung.

Su apartado multimedia

Samsung Galaxy Note10+, trasera con camara triple

Decía al inicio que los terminales de la familia Note levantan pasiones entre los power users, y se debe principalmente al completo apartado multimedia con el que Samsung acostumbra a dotar a estos dispositivos. Al menos así era hasta el Note9.

Es cierto que la carencia de minijack para auriculares limita ligeramente sus capacidades en este sentido –y más vale que tengas un adaptador a mano, pues Samsung no lo incluye en la caja–. Por lo demás, el Note10+ aprueba con nota en el resto de aspectos relacionados con el apartado multimedia.

Para comenzar, el audio a través de los altavoces estéreo es excelente. El sonido generado por el dispositivo es equilibrado y nítido incluso en niveles altos de volumen. Es recomendable, eso sí, mantenerlo entorno al 80% para evitar vibraciones en el cuerpo del teléfono. Los auriculares USB Tipo C AKG incluidos en la caja, pese a no contar con cancelación de ruido, aíslan correctamente y la calidad de audio es buena, además de ser especialmente ligeros.

Fotografía con Samsung Galaxy Note10 Plus

Mención aparte merece el nuevo motor de vibración integrado en el dispositivo, según Samsung más grande y potente que en anteriores versiones. La respuesta es firme y potente, comparable a modelos como los Pixel 3, y sin duda uno de los mejores que podemos encontrar en el panorama Android. Aún lejos, eso sí, del Taptic Engine de los últimos iPhone.

Haciendo honor a su legado, el Samsung Galaxy Note10+ permite a sus poseedores ampliar el almacenamiento a través de tarjeta miscroSD de hasta 512 GB, lo cual nos permitirá obtener hasta 1 TB de almacenamiento en el modelo de 512 GB. Este es uno de los detalles que otorgan al modelo “Plus” ese apellido, pues el Galaxy Note10 carece de ampliación por microSD.

Más allá de todo eso, Samsung dota al terminal de funciones útiles como una herramienta para medir diustancias y objetos en realidad aumentada usando el sensor de profundidad, escáner 3D –es necesario descargar la app correspondiente de Galaxy Store para poder usarlo–, un completo editor de vídeo, y por supuesto todas las herramientas que habilita el accesorio estrella del dispositivo, el S-Pen.

El nuevo S-Pen

Colores de la trasera del Samsung Galaxy Note10 con SPen

Ahora que lograr diferenciarse del resto de teléfonos del mercado es más difícil que nunca, el Galaxy Note10+ juega con la ventaja del S-Pen, y este año es el más avanzado que hayamos visto hasta ahora en un modelo de la saga Note.

El stylus inteligente integrado estrena cambios que, sin ser revolucionarios, probablemente serán bienvenidos por todos aquellos amantes de este pequeño accesorio de poco más de 3 gramos de peso.

La primera novedad se esconde en su interior: un giroscopio, cuya función es la de habilitar la posibilidad de controlar el smartphone a través de gestos en el aire, por ejemplo, moviendo el S-Pen arriba o abajo en la app de cámara para cambiar de modos si se mueve de izquierda a derecha o viceversa, o para cambiar entre la cámara frontal y trasera con gestos hacia arriba o hacia abajo. También es posible configurar gestos para realizar distintas acciones dependiendo de la aplicación que esté abierta.

Dibujo con S Pen

Sobre el papel, parece una función interesante, más aún teniendo en cuenta la posibilidad de configurar los gestos y que la detección de movimientos es lo suficientemente precisa. Estoy seguro de que alguien será capaz de encontrar la manera de sacar partido a esta función. Yo, personalmente, no he sido capaz de hacerlo.

Dejando a un lado el “modo varita mágica”, el S-Pen de los Galaxy Note10 también incorpora todas las funciones clásicas de este accesorio, como la posibilidad de escribir notas sobre la pantalla apagada, realizar capturas de pantalla de sectores concretos, un traductor de texto en tiempo real, mensajes animados, hacer fotos “a distancia” y una nueva herramienta que permite detectar y copiar cualquier texto que aparezca en la pantalla pese a no ser seleccionable.

Notas en pantalla, Galaxy Note10

Independientemente de la utilidad de las funciones propias del stylus incluidas en el software del terminal, sin duda se agradece la precisión extra que ofrece el S-Pen al realizar tareas de edición de foto o vídeo, al escribir a mano alzada o cualquier otra operación que requiera de cierta minuciosidad a la hora de tocar la pantalla.

Lo menos bueno del Samsung Galaxy Note10+

One UI

Samsung Galaxy Note10+, pantalla

Que One UI haya mejorado notablemente con respecto a versiones anteriores del software de Samsung, no quita que siga siendo uno de los pocos aspectos negativos de la experiencia con los terminales de la surcoreana. Incluso con aquellos que parecen rozar la excelencia.

Nada más encender el teléfono, desmarcar todo el bloatware innecesario que Samsung ofrece en la configuración inicial, reducir el tamaño de los gigantescos iconos del escritorio y modificar la posición de los botones de la barra de navegación que por algún motivo Samsung sigue colocando con el botón “atrás” a la derecha, lo único que tendrás que hacer para comenzar a disfrutar plenamente de tu flamante terminal es perderte entre los ajustes para habilitar opciones tan simples como el hecho de que el contenido de las notificaciones aparezca en la pantalla de bloqueo, y no solo los iconos de las aplicaciones; librarte de las aplicaciones duplicadas, que un año más vuelven a estar presentes por doquier; desactivar las diversas opciones del sistema de “mantenimiento del dispositivo” si no quieres que tu móvil de 1.000 euros te pida que lo reinicies una vez por semana, o que el antivirus firmado por McAfee te diga que se necesita realizar un análisis de manera urgente pese a haber comenzado a usarlo hace exactamente diez minutos.

Todo ello, teniendo en cuenta que no necesites instalar una actualización del sistema y tengas que esperar varios minutos más a que finalice el proceso de optimización de aplicaciones que debería haber desaparecido de todo Android habido y por haber tras la llegada de Android 7, pero que no lo ha hecho porque firmas como Samsung se resisten a implementar el sistema de actualizaciones A/B.

Ahora, ya puedes disfrutar de tu móvil.

Samsung Galaxy Note10 con fondo de pantalla para ocultar el agujero

Puede que a muchos, todo lo mencionado arriba les resulte común a estas alturas y ya no lo vean como un inconveniente. Lo entiendo. La idea que pretendo transmitir es que One UI es un software que requiere más configuración de la que debería ser necesaria, sobre todo en un móvil de este precio, en lugar de ofrecer al usuario la experiencia que desea desde el primer minuto.

One UI pone obliga al usuario a trabajar, cuando es el software el que debería trabajar para el usuario.

Pero incluso dentro de lo malo hay cosas buenas: la estética del software es lógica, agradable y coherente. Muchas de las herramientas introducidas por Samsung son útiles, la integración con ordenadores Windows es extremadamente conveniente si utilizas un equipo con el sistema operativo de Microsoft y la nueva versión de Samsung DeX es más útil que nunca. Las bases son sólidas, y One UI solo necesita un proceso de refinamiento para convertirse en un software capaz de exprimir al máximo las capacidades de los móviles de la compañía. Uno digno de estar en un móvil como el Note10+.

Otros pequeños detalles

Trasera en mano, Note 10

No hay móvil perfecto, y por mucho que el Samsung Galaxy Note10+ se acerque a la excelencia, existen detalles que lo alejan de este concepto que Samsung lleva persiguiendo desde hace una década.

El lector de huellas en pantalla, por ejemplo, no solo es claramente inferior al de cualquier sensor capacitivo incluido en un móvil lanzado en los últimos dos años, sino que tanto su velocidad como su precisión son inferiores a los de los lectores de huellas en pantalla ópticos de tercera generación como los del OnePlus 7 Pro o el Huawei P30 Pro, pese a que el del Note10+ haga uso de tecnología ultrasónica. Tuvimos esta misma experiencia con el Samsung Galaxy S10+, y desafortunadamente nada ha cambiado en esta ocasión. Durante la primera semana de uso con el teléfono, acabé utilizando en más ocasiones el desbloqueo facial –más rápido, pero menos seguro dado que no se utiliza hardware dedicado– o el patrón de puntos que el propio lector de huellas.

Tampoco es comprensible que el móvil creado para los usuarios que lo quieren todo sea el primero en prescindir del puerto para auriculares. Vale que el futuro de la industria pase por acabar con cualquier conector físico –y yo mismo apoyo esa tendencia–, pero, ¿de verdad no podrían haber esperado al S11?

Samsung Galaxy Note10+, pantalla de noche

Y hablando de carencias, sigo sin entender el motivo por el cual Samsung ha decidido que los 1.109 euros que cuesta la unidad que he probado, no son suficientes como para incluir el cargador de 45W, y en su lugar haya que volver a pasar por caja y gastar otros 50 euros. Vale que los 25W del cargador original son más que suficientes para obtener una carga ultra rápida, pero promocionar que el dispositivo puede cargar a una mayor velocidad, adquiriendo un accesorio que se vende por separado es una estrategia con cierto aroma a manzana.

Por otro lado, no hubiera estado de más que Samsung se hubiera atrevido a subirse al tren de las pantallas con alta frecuencia de refresco, dotando a este modelo de un panel AMOLED de 90 Hz como el que la propia Samsung Display suministra a firmas como OnePlus para su 7 Pro, o –probablemente– a Google para sus futuros Pixel 4 Esta hubiese sido una buena manera de otorgar al Galaxy Note10+ de una ventaja clave con respecto al Galaxy Note10, y de paso revivir en parte la filosofía de la serie Note al introducir avances nunca antes vistos en el resto de modelos de la marca.

Samsung Galaxy Note10+, así son sus cámaras

Samsung Galaxy Note10, parte trasera en colorines

Cuatro sensores forman la configuración utilizada por Samsung para dar vida al sistema fotográfico del Note10+, y no son muy diferentes de los que ya pudimos ver en el Galaxy S10+ a principios de año. Para lo bueno y para lo malo.

El sensor principal es de 12 megapíxeles con apertura variable f/1.5-2.4 heredada de la serie Galaxy S9 de 2018. Junto a él se encuentra un Ultra Wide de 16 megapíxeles f/2.2, y finalmente un Teleobjetivo de 12 megapíxeles f/2.1, que como el sensor principal está dotado de un estabilizador óptico. Como novedad –que no lo es tanto si tenemos en cuenta que ya estaba presente en el Galaxy S10 5G– encontramos un sensor DepthVision con resolución VGA, que no es más que un sensor ToF encargado de capturar información de profundidad.

La parte frontal, en cambio, está liderada por un único sensor de 10 megapíxeles f/2.2 con enfoque automático, que entre otras cosas es capaz de grabar vídeo a resolución 4K.

Samsung Galaxy Note10, fotografia

En cuanto a modos y opciones, de nuevo no encontraremos demasiadas diferencias con respecto a los modelos de la serie S10. Una función que llega por primera vez al catálogo de gama alta de Samsung –algo curioso, pues ya estaba presente en el Galaxy A80— es la posibilidad de desenfocar el fondo y mantener el sujeto en primer plano enfocado al grabar vídeo, lo cual habilita otras funciones y efectos que veremos en la prueba de vídeo.

Los modos fotográficos tampoco cambian. Siguen estando presentes los modos de Desenfoque Dinámico, modo Instagram, comida, “Pro”, y el modo noche, que por primera vez es también compatible con la cámara delantera del teléfono.

Comportamiento de día, modo retrato y de noche

Foto Samsung Galaxy Note10+, noche

Decir que me he divertido más haciendo fotos del Note10+ que con el Note10+ resumiría bastante bien mi experiencia. No es que la cámara sea mala, ni mucho menos. De hecho, la calidad de las capturas es excelente en la mayoría de entornos. El inconveniente es que este sistema cuádruple apenas aporta nada nuevo que no existiese ya en los Galaxy S10, y la suma de nuevos sensores tampoco se traduce en unos resultados claramente superiores a los que ofrecía el Galaxy Note9 del año pasado.

Esto, además, implica que los defectos de la cámara de la serie S10 vuelven a estar presentes. Es cierto que Samsung ha mejorado el algoritmo de procesado de las fotografías, y se nota sobre todo en aquellas situaciones en las que el modo HDR se ve obligado a cumplir su función, pues los resultados son más naturales y no tan agresivos al levantar las sombras como era el caso de los modelos anunciados en febrero de este año. No obstante, Samsung tropieza de nuevo con la piedra del suavizado excesivo de los rostros, un balance de blancos algo más cálido de lo que nos gustaría, y cierta inconsistencia –si bien no es tan notable como en otros terminales– en los colores dependiendo del sensor que se esté utilizando para capturar las imágenes.

Lo que es innegable es que se trata de una configuración muy versátil, gracias a que será posible elegir un sensor para cada situación diferente. Por supuesto, los mejores resultados los ofrecerá el sensor principal de 12 megapíxeles, con capturas luminosas en cualquier situación, imágenes bien definidas, repletas de detalle y con los colores más fieles a la realidad.

El Ultra Wide aporta un punto de vista diferente y, si bien no soy el mayor fan de este tipo de lentes, admito que puede llegar a ser verdaderamente útil y conveniente contar con él en alguna que otra ocasión. Es de agradecer, además, que Samsung ofrezca la opción de corregir la distorsión natural que generan las cámaras de este estilo.

Finalmente, el “tele”, pese a ser el mismo sensor utilizado por los S10 y S10+, también se ve beneficiado por estas mejoras en términos de procesado de las que antes hablaba, y ahora ofrece capturas más detalladas y no tan planas como en los modelos de la familia S.

Galaxy Note10+, camara de noche

En general, se trata de un sistema completo, versátil y capaz de ofrecer resultados excelentes si los factores están de nuestra parte. Jugar con los distintos sensores para obtener la captura perfecta resulta divertido, sobre todo al ver que cualquiera de ellos va a ofrecer una muy buena calidad de imagen. El modo retrato, eso sí, sigue lejos de plantar cara al de modelos como los Pixel, aunque mucho me temo que la culpa vuelve a ser de la tendencia de Samsung a suavizar en exceso los rostros.

Sobre el modo noche, decir que cumple su función de capturar más luz y generar fotografías, como mínimo, usables incluso cuando la luz ha desaparecido por completo, pero que no es comparable a los modos Visión Nocturna de Google, ni al Modo Noche propio de Huawei. No obstante, sin duda resulta útil teniendo en cuenta que la calidad de la cámara en situaciones de baja luz no es precisamente el punto fuerte del Note10+, a pesar de la mayor apertura del sensor principal.

Cámara delantera

Las similitudes con el Samsung Galaxy S10 también se extienden a los resultados obtenidos con la cámara delantera. Samsung ha decidido prescindir en esta ocasión del sensor secundario de profundidad, y lo cierto es que la diferencia en cuanto a la calidad de los autorretratos es tan pequeña que se agradece poder contar con un frontal tan limpio.

La cámara de 10 megapíxeles ofrece unos resultados buenos, si bien el suavizado de rostros de la surcoreana hace que los selfies capturados con la cámara del Note10+ sean algo más planos que los capturados con otros terminales. Se agradece, eso sí, que se puedan tomar selfies grupales gracias al modo gran angular de la cámara delantera.

Grabación de vídeo

Un año más, Samsung sigue siendo líder en lo relativo a la grabación de vídeo, y sus móviles de referencia son los únicos capaces de acercarse a la calidad de imagen y audio de los iPhone de Apple. El Galaxy Note10+ permite capturar excelentes vídeos, y la velocidad del enfoque automático se agradece en aquellas escenas en las que aparecen varios sujetos en movimiento.

Como novedades, aparecen los modos de grabación de audio direccional, que permite enfocar el audio capturado en aquella parte de la imagen en la que se hace zoom, y el efecto de desenfoque dinámico, que como en el Galaxy A80, queda como un añadido curioso dado que los resultados no son todo lo buenos que cabría esperar.

Samsung Galaxy Note10+, opinión y reflexiones finales de Andro4all

Samsung Galaxy Note10+. S-Pen

El efecto wow que despertaban los primeros Note por ser teléfonos repletos de funciones, con los que ningún otro modelo del mercado podría competir poco a poco ha ido desapareciendo. De algún modo, el Samsung Galaxy Note10+ marca el final de una era y el principio de otra. Una en la que los modelos de la serie Note ya no son solo para quienes quieren tenerlo todo, sino que, como los Galaxy S, apuntan a un mercado mucho más amplio y no tan concreto. Y eso, guste o no, pasa por decir adiós a características que antaño parecían inherentes de los modelos de esta familia, y que por la filosofía de ésta parecía que jamás desaparecerían. Hasta hoy.

Pero a pesar de todo, y dejando a un lado filosofías y conceptos, el Samsung Galaxy Note10+ es un terminal redondo, puede que no tan completo como el propio Galaxy Note9 del año pasado, pero que al fin y al cabo supone un paso adelante en la mayoría de aspectos clave.

Ahora bien, el Galaxy Note10+ tiene un duro rival, y ni siquiera debe salir de casa para encontrarse con él. Sabiendo que es posible comprar el Samsung Galaxy S10+ por 350 euros menos de los 1.109 que cuesta este Note10+, mucho debes querer el S-Pen y todo lo que conlleva para justificar el desembolso extra que supone el último miembro de la serie Note. De lo contrario, pocos motivos más podrían llevarte a elegirlo por encima del S10 Plus.

Note 10, lateral

Si tuviera que apostar, diría que en un futuro el segmento de la gama alta de Samsung quedará dividido en dos familias: por un lado, los Galaxy S, liderando el catálogo de móviles convencionales de la surcoreana como hasta ahora; por otro, los Galaxy Fold, que en algún punto de su historia, su propia naturaleza de móviles versátiles de gran tamaño los llevará a adoptar las funciones de la serie Note, incluyendo el soporte para S-Pen. Sería entonces cuando, entonces sí, los Note perderían todo el sentido de ser.

El Galaxy Note10+ tiene un duro rival, y ni siquiera debe salir de casa para encontrarse con él.

Pero esto son solo conjeturas, y mientras tanto, seguimos viviendo en un presente en el que puede que la familia Note haya perdido parte de su esencia, pero aún mantiene el rumbo, y mientras Samsung continúe construyendo teléfonos tan buenos, seguimos condenados a disfrutar de smartphones como el Note10+.

Precio y dónde comprar el Samsung Galaxy Note10+

Samsung Galaxy Note10, accesorios

El Samsung Galaxy Note10+ aterriza en el mercado en agosto de 2019, en dos variantes distintas con 12 GB de RAM, y 256 o 512 GB de almacenamiento interno a un precio de 1.109 o 1.209 euros respectivamente. Cualquiera de las dos variantes se puede comprar en comercios habituales como Amazon o las principales operadoras, o a través de la propia tienda oficial de Samsung. Está disponible en colores negro –Aura Black–, blanco –Aura White– y el modelo más extremo con un acabado más propio de un CD que de un móvil, Aura Glow,

Si bien su elevado precio puede restarle cierto atractivo, no hay que olvidar que Samsung está ofreciendo un plan renove por el que se ofrecen hasta 355 euros de descuento al entregar un móvil antiguo para comprar el Note10+.

Samsung Galaxy Note10+, opinión y nota de Andro4all
¿Debería comprar el Samsung Galaxy Note10+?
A favor
  • Diseño y pantalla: un año más, Samsung ha vuelto a clavar estos aspectos
  • Rendimiento: el Exynos 9825 ofrece un resultado excelente, y la memoria UFS 3.0 aporta un extra de velocidad que se agradece
  • El S-Pen sigue siendo una herramienta útil, conveniente y diferenciadora
  • Sistema de cámaras versátil
  • Apartado multimedia completo
En contra
  • One UI sigue sin estar tan pulido como debería
  • La carencia de puerto para auriculares choca con el concepto de móvil para power users
  • Falta de velocidad y precisión del lector de huellas dactilares
Conclusiones Cuanto más usas el Galaxy Note10+, más te das cuenta de las pocas ventajas que aportan ya los Galaxy Note frente a los Galaxy S. El último miembro de esta serie es el mejor teléfono creado por Samsung hasta la fecha… como también lo fue el S10+ unos meses atrás. Por tanto todo se reduce a una pregunta: ¿compensa pagar más por el S-Pen?
Puntuación

9.0Samsung Galaxy Note10+

Otro móvil casi perfecto de Samsung. Y ya van…

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