Niños sin acompañantes en Uber y Cabify: las empresas lo prohíben, pero los conductores lo hacen

Aún no has salido de casa y el móvil no para de vibrar. Hace media hora que deberías estar en el restaurante, pero todavía estás terminando de vestir al pequeño y después debes llevarlo a casa de los abuelos para que cuiden de él esta noche. El tiempo apremia, lo que iba a ser una divertida cena se está transformando en un estrés y, de repente, una idea se te cruza por la cabeza: pedir un Uber para que lo lleve.

Las dudas te asaltan, pero sabes que otros padres lo hacen. Abres la app, revisas el perfil del conductor más cercano y lo piensas. Has hecho decenas de viajes con estas aplicaciones y nunca has tenido ningún problema. El chófer tiene 5 estrellas, una reputación digital impecable. Y, siendo así, aún podrías llegar para el primer plato.

En Estados Unidos es común; en España, cada vez más

Aunque no se trate de un fenómeno aún muy extendido en España, algunos padres usan los servicios de Uber, Cabify y Free Now (antigua MyTaxi) para enviar a sus hijos a distintos destinos sin acompañarlos, según diversas fuentes consultadas por Xataka. Unos viajes que las dos primeras prohíben en sus políticas de condiciones y uso y que conminan a sus conductores a rechazar, pero, aun así, se producen.

“Oficialmente no se puede llevar a menores, y durante la formación se hace mucho hincapié en que siempre deben ir acompañados por un adulto, pero yo lo he hecho. No a niños, pero sí he llevado a adolescentes que no tenían 18 años”, reconoce Francisco González, conductor de Cabify en Madrid.

“Yo he llevado a un niño de casa de la madre a la de la abuela sin acompañante, aunque lo normal es que vayan con los padres”

Un compañero de González, conductor de Uber también en la capital de España que prefiere mantener el anonimato, confirma que los viajes con niños se dan a pesar de las políticas de ambas empresas: “Yo no lo he hecho, pero sé que ocurre”.

Este fenómeno no es exclusivo de España. De hecho, está mucho más extendido en países como Estados Unidos, donde los padres aprovechan lo servicios de estas empresas incluso para enviar a sus hijos al colegio o clases extraescolares. En nuestro país, sin embargo, se suelen dar para transportar a los pequeños de la casa de un familiar a la de otro.

“Yo he llevado a un niño de casa de la madre a la de la abuela sin acompañante, aunque no es lo habitual. Lo normal es que vayan con los padres”, explica Javier, taxista de Madrid, quien recibió este encargo a través de la aplicación Free Now.

Un día con un conductor de Uber

Desde el sector del taxi señalan que este fenómeno no es nuevo. Ya había encargos de este tipo antes de que llegaran las compañías VTC, aunque en el pasado no se confiaba en cualquier conductor, sino en un taxista conocido por los padres.

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Ahora esa confianza se deposita en la reputación digital del profesional, basada en las opiniones de otros usuarios, sus comentarios y en la información que comparten estas empresas en sus perfiles. La posibilidad de seguir el viaje en todo momento a través de las apps es también un factor de confianza para los progenitores.

“A veces los padres usan Free Now para organizar un viaje seguro para sus hijos, por ejemplo, los fines de semana por la noche, ya que pueden reservar el taxi, hacer un seguimiento del trayecto y pagarlo desde su cuenta. Este es uno de nuestros valores, la seguridad de los pasajeros, ya que conocen el nombre del conductor, su matrícula y las valoraciones de otros usuarios antes del viaje”, señalan de desde la app de taxis.

Free Now, además de esa información profesional y la geolocalización, también permite a los usuarios guardar en favoritos a sus conductores habituales, algo que les permite recurrir a ellos en el caso de que quieran a alguien de confianza para este tipo de servicios.

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Diferencias entre el taxi y los VTC

Entre Free Now y Uber y Cabify existen muchas diferencias, y el caso particular del transporte de menores sin acompañamiento adulto no es una excepción. Mientras que Uber y Cabify prohíben explícitamente el transporte de niños y adolescentes sin la compañía de una persona mayor de 18 años, Free Now descarga la responsabilidad en los tutores legales de los menores que permiten ese viaje.

Esto se debe a que el carácter de intermediario de Free Now, con conductores que tiene otras vías para obtener clientes, es mayor que el de Cabify o Uber. En estas últimas, aunque la relación con los profesionales o la empresa VTC que los emplea también es autónoma, la dependencia es mayor y quieren eludir cualquier tipo de responsabilidad ante cualquier contratiempo.

En este sentido, cabe recordar que muchos de los conductores de Uber y Cabify no trabajan directamente para estas empresas, ni en relación de dependencia ni como autónomos, sino para compañías VTC que les brindan servicios.

“En la formación nos dicen que siempre preguntemos la edad ante las dudas, pero no podemos pedir el DNI, por lo que pueden mentirnos”, señala González. El conductor de Cabify también explica que hay situaciones en las que es muy difícil decir que no a un menor: “Hace poco llevé a una chica de 17 años que estaba sola en la zona de Ventas (Madrid) a las cuatro de la mañana. La llevé porque entiendo que no es agradable volver a casa sola a esa hora, y es una preocupación para la familia”.

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Pocos quieren hablar de ello abiertamente

Esa diferencia entre empresas VTC y taxistas, de la prohibición explícita al consentimiento con permiso de los padres, hace que a los primeros se remitan a su política de uso mientras los segundos hablen sin problemas. Tanto Uber como Cabify señalan que sus condiciones son claras: sus conductores no pueden transportar a menores y, de hacerlo, pueden tener problemas.

En Estados Unidos existe una aplicación especializada en el transporte de niños y adolescentes

Free Now, por su parte, sí ha explicado que no tienen “un seguimiento y control de estas carreras, pero nuestro trato con los taxistas es muy cercano y en las reuniones con ellos sí nos han dicho que esto sucede”.

Por otra parte, al consultar a diversos conductores de ambas empresas VTC la respuesta más habitual ha sido la negativa a dar ninguna declaración. En alguno de los casos los profesionales han argumentado que la compañía les ha pedido que no hablen con la prensa. En otros imperaba el temor a que el hecho de admitir que estas prácticas prohibidas se llevan a cabo pueda tener consecuencias negativas para sus empleos.

Otros problemas

Además de los problemas laborales que pueden tener los conductores al transportar a menores, existen otros que también tienen en cuenta estos profesionales al llevar a adolescentes que soliciten sus servicios, como el que no paguen la carrera si eligen hacerlo en efectivo.

“Una vez llevé a un grupo de chicos. En esa ocasión no les pregunté la edad, mal por mi parte, pero se nota cuando son menores. Siempre suelen pedir el servicio desde la cuenta de otra persona y eligen pago en efectivo. Y en esa ocasión cuando llegamos al destino no tenían dinero y no me pagaron”, explica González.

Un riesgo al que, desafortunadamente, el sector del taxi está acostumbrado desde hace años, por eso este posible contratiempo tampoco supone un impedimento para llevar a menores de edad.

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Estados Unidos

Uno de los países en los que más se está dando este fenómeno es Estados Unidos. En el país norteamericano, sin embargo, estos servicios no se están extendiendo como un recurso desesperado de última hora, sino que se está normalizando como forma de enviar o recoger a los pequeños del colegio o de clases extraescolares.

Esta situación está causando una gran controversia, porque ya no son algunos conductores, sino muchos, los que se tienen que enfrentar a diario a una situación en la que un adulto solicita un transporte y, al llegar, se encuentran que deben llevara un niño sin acompañante.

En este sentido, Jeani Thompson, conductora de Uber en Utah, relataba a la cadena Fox que a veces los padres, cuidadores, abuelos o hermanos mayores solicitan sus servicios y, cuando llegan, le dicen al pequeño que no lo pueden acompañar.

De esta forma, provocan una situación muy incómoda tanto para el niño como para el profesional, que se ve en la disyuntiva de tener que decirle al menor que no lo puede llevar o contravenir las normas de la empresa.

Por otra parte, otra conductora VTC del Estado de Arkansas, Rosalyn Boung, explicaba a la cadena ABC que, como madre, nunca lo haría, porque no sabes nada del conductor: “Las cosas pueden suceder. ¿Y si su hijo desaparece? ¿Y si no lo dejan donde se supone que deben estar?”.

Ya hay una aplicación para este fenómeno: Hop Skip Drive

Ante los problemas planteados por empresas como Uber y Cabify para el transporte de menores, en Estados Unidos un grupo de padres creó en 2014 Hop Skip Drive, una aplicación especializada en el transporte de niños y adolescentes.

Esta empresa realiza unos controles de seguridad muy estrictos a sus conductores a través de unas pruebas de verificación de 15 puntos y usa un sistema de monitoreo del viaje mucho más exhaustivo que Uber, Cabify o Free Now. El objetivo es que los padres se sientan completamente seguros y sepan en todo momento dónde se encuentran sus hijos.

Según señalan desde la compañía estadounidense, antes de cada viaje los padres pueden revisar el perfil del conductor para conocer datos como nombre, tipo de automóvil o aspecto. Además, pueden proporcionar al chófer instrucciones específicas sobre el viaje de sus hijos. El servicio está especialmente pensado para transportar a los menores al colegio y a actividades extraescolares.

Por el momento Hop Skip Drive sólo opera en Estados Unidos y la empresa no aclara si tienen la intención de expandir el negocio a otros países.

Imágenes | Stephanie

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